El otro día en la tienda donde suelo comprar fruta y verdura me enamoré de un manojo de acelgas de colores y pensé que habrían ido genial para hacer unas albóndigas de lentejas y acelgas.

No se porque tengo como la impresión de que nos hayamos olvidado de las acelgas, una verdura tan típica de la alimentación mediterránea, rica en sales minerales, vitaminas y fibras. Además, gracias a su sabor y textura suave se puede añadir a cualquier plato sin modificar su sabor y si tenéis a personas en casa que no son amantes de las verduras estas hojitas se camuflan a la perfección en cualquier receta.

Y hay que añadir que se trata de un vegetal muy barato que se puede realmente encontrar en cualquier tienda.

Estas albóndigas de lentejas y acelgas son un finger food ideal, están tremendas como entrantes mojadas en alguna salsita (al final de este post tenéis un par de propuestas) o son perfectas si os las queréis llevar en un tupper a la oficina (o al parque! Que ya empieza la época de los picnic!!). Se trata también de un alimento perfecto para los bebés si hacéis el baby led weaning por su formato que se adapta perfectamente a sus manitas y por su textura suave.

Mi hija las devora!

Para unas 12 albóndigas:

400g de acelga cruda

2 zanahorias

1 cebolla

6 cucharadas de parmesano rallado

4 cucharadas de harina de avena (avena triturada)

350g lentejas cocidas

Semillas de sésamo

 

Empezamos hirviendo las acelgas en agua caliente por unos 5 minutos, escurrimos y reservamos. Encendemos el horno a 200 grados.

Rallamos las zanahorias y cortamos la cebolla. Sofreímos la cebolla en una sartén por unos 5 minutos y añadimos la zanahoria. Dejamos cocer todo por otro 5/10 minutos hasta que las verduras estén los suficientemente cocidas sin pasarse. Esperamos un poco que las verduras se enfríen.

En un procesador de alimentos ponemos las zanahorias y la cebolla, la acelga y todos los demás ingredientes. Si veis que la masa se os queda demasiado liquida podéis ir añadiendo harina de avena pero en principio las lentejas tendrían que ayudar para que la consistencia no sea demasiado liquida.

Vamos cogiendo la masa y hacemos unas bolitas ayudándonos con una cuchara y las manos que pondremos directamente en una bandeja de horno previamente forrada con papel de horno*. Ponemos encima un poco de semillas de sésamo.

Cocemos por una media hora o hasta que estén bien doraditas.

*No se porque pero mi papel de horno tiene la tendencia a quedarse pegado a las albóndigas. Si tenéis el mismo problema os aconsejo de untar el papel con aceite de oliva con la ayuda de un pincel de cocina.

Salsitas para acompañar estas albóndigas de lentejas y acelgas:

  • Salsa de aguacate y albahaca, se hace en 30 segundos: ponemos en una batidora un aguacate, un manojo de albahaca, aceite de oliva (6/8 cucharadas..bastante!) y agua caliente(3/4 cucharadas), un puñado de almendras y una pizca de sal. Trituramos todo y probamos. Vamos ajustando de líquidos y de sal al gusto.
  • Salsa de yogurt y cúrcuma: un vasito de yogurt de cabra, una cucharita de cúrcuma fresca rallada, el jugo de medio limón y una pizca de sal. Trituramos todo en una licuadora y a dipear!

 

Foto y texto por Cori